10 signos de que trabajas mucho y 10 consejos para reducir tu estrés

A las puertas de las vacaciones, el ritmo de trabajo aumenta. Sacar adelante el trabajo de los compañeros que ya están de vacaciones y la presión de dejar todo listo durante nuestra ausencia, implica trabajar bajo altos niveles de estrés, con las consecuencias de no poder dormir, comer cualquier cosa y apenas disponer de tiempo para la familia, los amigos o uno mismo.

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Para evitar que el estrés no supere, es importante reconocer e identificar los 10 signos inequívocos de que trabajas demasiado, y aplicar 10 consejos prácticos para reducir el estrés, antes de que sea demasiado tarde.

Joel Peterson, Presidente de JetBlue Airways y fundador de Peterson Partners, es una de las personas más influyentes en Linkedin, y entre sus artículos publicó hace unos días "10 Signs you´re working too hard - and how to stop". Desde su experiencia:

1er signo de que trabajas demasiado: Estar encadenado a la mesa

Un editor del Chicago Sun-Times dijo en una ocasión que se podía tomar un respiro. Temía que su lugar de trabajo se viniera abajo sin él.

Consejo nº 1: Si piensas que el universo depende de tí, estás en los más altos niveles de estrés. La solución es contratar a personas que hagan el trabajo que no puedes abarcar, celebrar sus éxitos, desconectar y recargar tus pilas regularmente.

2º signo de que trabajas demasiado: No se puede hacer todo bien

Una actitud exigente rara vez reduce el estrés, por lo que si eres de los que habitualmente riñe a camareros, azafatas y a cualquier persona que se cruce en tu camino, deberás cambiar de actitud.

Consejo nº 2
: Acostúmbrate a tomarte un minuto extra en cada situación con estas personas a las que riñes, para darles las gracias, y en la medida de lo posible, ser concreto. Al tratar de animar a aquellos que están haciendo los trabajos más duros, también puedes levantarles el ánimo.

3º signo de que trabajas demasiado: Le das vueltas siempre a lo mismo

Crees que la raíz de tu estrés es que vas a gastar todo tu tiempo en un estado de intensa concentración, pero en realidad, la mayoría de las personas que sufren estrés, lo hace sobre el mismo tema una y otra vez. Confunden una obsesión con un problema.

Consejo nº 3: Cuando el estrés está bajo control, el enfoque se ve con mayor facilidad. Los problemas suelen tener una solución más simple que la que se le está dando, por lo que hay que asegurarse de que la solución implique la reducción de la complejidad. La solución está en ejecutar tareas pequeñas y de menor importancia.

4º signo de que trabajas demasiado: tu frase favorita es "usted tiene correo electrónico"

El correo electrónico puede ser una vía de escape para el estrés, pero sin sentido. En realidad, es un arma de doble filo: si se es disciplinado, es un ahorro de tiempo, pero si no se controla, se transforma en una molestia constante, convirtiéndose así en un recordatorio constante de todo lo que tenemos pendiente y a lo que tenemos dificultades para responder.

Consejo nº 4: Restringir el correo electrónico al horario de trabajo.

5º signo de que trabajas demasiado: Te autocompadeces

Si te sientes poco apreciado, cambia tu entorno, o al menos tu actitud.

Consejo nº 5: Cambia la autocompasión por gratitud. Descubrirás que tienes mucho que agradecer y encontrarás el modo de ayudar a los menos afortunados que tú.

6º signo de que trabajas demasiado: Siempre se hace tarde

Consejo nº 6: Comprométete a llegar cinco minutos antes a cada reunión o evento. Eso te ayudará a enmarcar tus prioridades.

7º signo de que trabajas demasiado: Nunca haces un descanso mental

Joel Peterson señala que sus socios le regalaron una semana de vacaciones junto a su esposa, con la promesa de que desconectara y no llamara ni se ocupara de nada relacionado con el trabajo durante esa semana. Confiesa que al principio no sabía qué hacer...hasta que se perdió en un libro que le transportó a otro siglo.

Consejo nº 7
: Tomar descansos mentales de vez en cuando, da la oportunidad de aprender y disfrutar cosas nuevas que incorporar después a la vida diaria, y permite establecer nuevas reglas.

En este mismo ejemplo, Joel Peterson, tras ese viaje, se impuso una nueva regla: no trabajar en los aviones. Pese a utilizar con frecuencia este medio de transporte, decidió emplear ese tiempo a la lectura.

8º signo de que trabajas demasiado: El teléfono se ha convertido en parte de tí

No apagar nunca el teléfono o estar pendiente de leerlo, ocasiona constantes interrupciones. El análogo a que el teléfono esté encendido siempre es la puerta de la oficina que siempre está abierta.

Consejo nº 8: Hay que obtener un tiempo al día de tranquilidad, para pensar, planear, aunque sólo sean 30 minutos al día. Buscar un lugar donde no haya teléfono ni nadie atravesando la puerta de la oficina.

9º signo de que trabajas demasiado: Eres imposible de agradar

Si para ti la comida no es lo suficientemente buena, el hotel no es lo suficientemente cómodo, tus ingresos no son suficientemente altos...no tienes suficientes recursos, no tienes un equipo lo bastante fuerte o no gozas de suficiente apoyo de los demás.

Consejo nº 9: La solución a todos estos problemas, aparentemente externos, es cambiar la forma de ver las cosas y pensar: Tengo todo lo que necesito.

10º signo de que trabajas demasiado: Vives en el pasado o en el futuro

Si eres de los que te gusta contar historias de glorias pasadas o de los que aguardas el futuro, es evidente que no estás viviendo el presente. Algo que sólo conduce a más estrés.

Consejo nº 10: Vivir el presente y disfrutar de una conversación, una reunión, la gente...y los desafíos que vayan surgiendo reducirán el estrés.


En conclusión, Joel Peterson asegura que con los años ha aprendido que puede cambiar intencionalmente las actitudes, los hábitos y el diálogo interno. No se trata pues de una cuestión de evitar el estrés por completo, ya que entiende que un poco de estrés puede ayudar a mantenernos activos. El truco consiste en controlar nuestro tiempo y atención, para obtener retroalimentación y de volver a calibrar nuestros horarios en base a lo que aprendemos.


Fuente: Post de Joel Peterson en www.linkedin.com

  
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